
SEPTIMA CINTA: DONDE SE EXPLICA QUE UN ESCALOFRIO RECORRE EL ESPINAZO DEL CAPITAL, SUS PELIGROSISIMAS REACCIONES, LAS BESTIALIDADES QUE PROMETE AL PLANETA, L0 LOGICO QUE ES QUE ETA Y EL MLNV SE DECLAREN CONTRA "ESTE" MUNDO Y LA RESPONSABILIDAD DE QUE QUIZA LA LIBERACION NACIONAL Y SOCIAL DE EUSKAL HERRIA PUEDA SER LA CHISPA QUE INICIE LA CREMACION DE LA EXPLOTACION PLANETARIA
Los nuevos señores de los anillos: las empresas transnacionales o multinacionales (1). De cómo el capitalismo salvó la posición explotadora de los señores feudales
En 1974 se produjo un hecho asombroso: las ventas de las filiales en el extranjero de las empresas transnacionales (esas que son comunmente llamadas multinacionales) con sede central en Estados Unidos superaron el Producto Nacional Bruto de la Alemania Federal. Y desde 1974 el fenómeno no ha hecho sino crecer. De forma que se piensa equivocadamente el mundo de hoy si no se parte del hecho de que una mano invisible - la de las empresas transnacionales - se une, para manejar al mundo, a la amno visible de los Estados en una específicamente nueva relación contradictoria. Las transnacionales son una especie de nuevos señores feudales, los nuevos señores de los anillos. En 1973 ensayistas italianos identificaron a las grandes empresas transnacionales ligadas al complejo militar-industrial como los nuevos castillos feudales, haciendo hincapié en cómo las actividades de las mismas se habían substraído del control político y del control de la opinión pública.
Los nuevos castillos feudales estarían ya dando muestras inequívocas de su carácter neofeudal: la fortificación de los muros que rodean sus instalaciones, la exigencia de extraterritorialidad (es decir la exclusión de su territorio de la sumisión a las autoridades locales), los privilegios personales para los miembros de la empresa (los habitantes del nuevo castillo), la organización y utilización de fuerzas armadas privadas propias para la protección de los bienes (y personas) de la empresa (del nuevo castillo), etc, etc. El 3 de noviembre de 1992 Ross PEROT ha conseguido la quinta parte de los votos populares en las últimas elecciones presidenciales norteamericanas (dos decenas de millones de votos). El núcleo de su prestigio personal, que junto a las decenas de millones de dólares que se ha gastado en publicidad en televisión- le ha proporcionado esos votos, consiste en que como nuevo señor feudal organizó con éxito una "razzia", una incursión militar privada, en un país soberano para rescatar a unos vasallos suyos (unos empleados de su transnacional) que estaban prisioneros allí. Precisamente en el país (Irán) en el que fracasó una expedición similar organizada por el poder oficial del Estado (el Presidente Carter).
Berlusconi, otro aventurero y propietario también de transnacional, ha creado en este año de 1994 casi de la nada un partido, ha ganado las elecciones gracias a que una de sus transnacionales se dedica a la televisión y se ha convertido en Presidente del Gobierno de una de las 7 más grandes potencias económicas del mundo.
No hay que menospreciar el acierto logrado en 1973 por aquellos ensayistas italianos que te he citado antes. Su apreciación de rasgos típicos del comportamiento de los señores feudales en el comportamiento actual de las empresas transnacionales es certera y asombra más la tardanza en advertirlo que la evidencia que se muestra cuando alguien lo ha señalado.
Pero hay razones más profundas, más esenciales y más hondas que los meros comportamientos para poder predicar de las transnacionales que son los nuevos señores de los anillos, la última reencarnación de los señores feudales. Porque esas transnacionales (también llamadas -aunque sea menos exacto hacerlo- multinacionales) son la última y más acabada forma en que han terminado de configurarse los empresarios capitalistas, los protagonistas del capitalismo histórico. Y es preciso caer en la cuenta de que los capitalistas y el capitalismo surgieron en Europa para resolver la superviviencia y permitir la perpetuación del dominio de los señores feudales.
Es útil que en este momento yo te recuerde y tú admitas hasta qué punto el capitalismo real no es un sistema "natural", hasta qué punto (y pese a que actualmente ha llegado a abarcar todo el planeta) es un sistema "artificial". Hasta qué punto es también excepcional. Nos conviene recordar que en todos los milenios anteriores de historia conocida de la humanidad las economías-mundo desembocaron en imperios-mundo en los que el excedente agrícola se extraía en forma de tributo. El capitalismo real ha surgido como respuesta excepcional a la gravísima crisis del feudalismo. Feudalismo que, a su vez, tampoco era una economía "natural" -una economía de autosubsistencia- sino un modo de producción excepcional -la extracción del excedente en forma de rentas feudales- y el fruto de la desintegración incompleta del imperio romano. Imperio romano que, a su vez, era un modo de producción excepcional - el esclavista/mercantil- como caso peculiar de las formaciones tributario-mercantiles.
Es ese encadenamiento de excepciones el que explica por qué el capitalismo real cuajó precisamente en Europa. Como la naturaleza excepcional del feudalismo japonés explica el fácil y eficiente desarrollo del capitalismo en el Japón. Lo que nos importa a tí y a mí ahora subrayar es que el capitalismo real surge como solución a la gravísima crisis que azota a la Europa feudal en los siglos XIV y XV. Las clases dominantes estaban entusiásticamente dedicadas a destruirse mutuamente (recuerda las Guerras de los Cien Años y de las Dos Rosas). La base de su estructura económica (su sistema de apropiación del producto de la tierra) se estaba haciendo más flexible orientándose a una distribución mucho más igualitaria de lo que lo había sido en los mil años anteriores mientras que los pequeños campesinos se estaban haciendo mucho más eficaces como productores. Las peleas fratricidas entre los que tenían el poder político (en Euskal Herria las guerras de bandos) estaban por un lado debilitando a las estructuras políticas y por el otro dificultando la necesaria tarea de reprimir la creciente fuerza de las masas dominadas y explotadas. Movimientos igualitarios estaban surgiendo además en el seno de la Iglesia, tensionándola y debilitando la fuerza aglutinante ideológica del catolicismo (ahí encaja la importancia y trascendencia de la guerra de liberación nacional y social husita, el excepcionalmente importante fenómeno taborita). Incluso los cambios tecnológicos en el arte de la guerra que eclipsaron a los arcos y ballestas con los cañones y los arcabuces y a las cargas de la caballería acorazada con las cargas de la infantería disminuyeron las ventajas de las clases dominantes. En frase de WALLERSTEIN : "Las cosas estaban realmente cayéndose a pedazos".
El problema central de las clases dominantes europeas, lo que necesitaban de verdad la nobleza feudal y la burguesía, era encontrar una fuerza de trabajo más tratable (y/o reconvertir en más tratable la que tenían). El tamaño de la población no era el problema principal. El problema principal era EL DETERIOR0 de las relaciones sociales establecidas entre las clases altas y bajas. Y ese es el problema que el capitalismo real va a resolver. Utilizando la expansión como mecanismo. Porque el problema se planteaba así: 1º) el sistema feudal había superado su nivel óptimo de productividad; 2º) la recesión económica generaba a la vez una guerra de clases generalizada (un rosario de insurrecciones campesinas contra sus señores feudales por toda Europa) y una serie de luchas fratricidas e intestinas entre las diversas fracciones de las clases señoriales. La única solución para evitar el estancamiento de Europa occidental y para evitar seguir diezmando a su población era aumentar la tarta económica a repartir. Lo cual sólo podía entonces hacerse mediante la expansión de los territorios y de la base de la población para su explotación. Esa es la motivación profunda de la expansión europea del siglo XVI y siguientes y de esa conquista y explotación de la América Latina como prerrequisito y consecuencia del desarrollo y consolidación del capitalismo real.
Es ese genio llamado Immanuel WALLERSTEIN, a quien fielmente he seguido en la exposición que acabo de hacerte, quien ha formulado lo conveniente que fué para los señores feudales que cuajara la salida hacia el capitalismo cuando "las cosas estaban realmente cayéndose a pedazos". Te leo lo que añade WALLERSTEIN y que ya te había leído en parte en la segunda de estas cintas:
"Si Europa hubiese continuado en la senda por la que se encaminaba, es difícil creer que los esquemas de la Europa feudal medieval, con su sistema sumamente estructurado de <<estamentos>>, pudieran haberse consolidado de nuevo. Muchos más probable es que la estructura social de la Europa feudal hubiera evolucionado hacia un sistema de productores a pequeña escala, relativamente iguales, con la consiguiente nivelación de las aristocracias y descentralización de las estructuras políticas.
Si esto habría sido bueno o malo, y para quién, es un tema de especulación y de poco interés. Pero es evidente que la perspectiva debió de intranquilizar a los estratos superiores de Europa: de intranquilizarlos y de asustarlos, especialmente cuando se dieron cuenta de que su armadura ideológica también se estaba desintegrando. Sin sugerir que nadie verbalizara conscientemente tal intento, podemos ver, comparando la Europa de 1650 con la de 1450, que ocurrieron las siguientes cosas. En 1650, las estructuras básicas del capitalismo histórico como sistema social viable habían sido establecidas y consolidadas. La tendencia hacia la igualación de las recompensas había sido drásticamente invertida. Los estratos superiores se habían hecho de nuevo con el control de la política y la ideología. Había un nivel razonablemente alto de continuidad entre las familias que formaban parte de los estratos superiores en 1650. Además, si sustituyéramos la fecha de 1650 por la 1900, encontraríamos que la mayoría de las comparaciones con 1450 seguían siendo válidas. Fue sólo en el siglo XX cuando hubo algunas tendencias significativas en una dirección diferente, signo como veremos de que el sistema histórico del capitalismo, tras cuatro o cinco siglos de florecimiento, ha entrado finalmente en una crisis estructural.
Tal vez nadie haya verbalizado el intento, pero ciertamente parece como si la creación del capitalismo histórico en cuanto sistema social hubiera invertido especialmente una tendencia que los estratos superiores temían, y establecido en su lugar una tendencia que servía aún mejor a sus intereses. ¿Es esto tan absurdo? Sólo para quienes fueron sus víctimas."
¿Recuerdas que en la segunda de estas cintas te cité datos que demostraban el descenso de los salarios reales entre el comienzo del siglo XVI y el final del siglo XVIII y los de otra sólida investigación que, estableciendo la evolución del año 1251 al de 1850 de los salarios reales por día de un carpintero inglés expresados en kilogramos de trigo, reflejaba que el punto más alto de los salarios fué en el siglo XV en el período 1401-1450 bajando a su mínimo en la primera mitad del XVII (1601-1650)?.
WALLERSTEIN nos ha explicado muy bien que el absolutismo europeo fué la forma en que se reorganizó y potenció la dominación de las masas campesinas substituyendo la dominación feudal por la dominación capitalista para mantener a esas masas en su posición social tradicional, a pesar y en contra de las mejoras que de 1250 a 1450 ó 1500 habían conquistado mediante la amplia conmutación de las cargas feudales que les permitió incrementar constantemente su participación en el excedente durante ese período de crisis del feudalismo del siglo XIII al XV.
Ahora, cuando históricamente hablando estamos ya en el siglo XXI, aquellos señores feudales supérstites como clase dominante mediante su transmutación en clase dominante capitalista aparecen de nuevo reencarnados en una última versión de los señores de los anillos: las empresas transnacionales o multinacionales. Vamos a ver cómo.